Informe de Mercado de Trabajo Estatal 2017 (Datos 2016)

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El Observatorio de las Ocupaciones del Servicio Público de Empleo Estatal ha publicado en la página web del Organismo, el Informe de Mercado de Trabajo Estatal 2017 (Datos 2016) en el que se ofrece una panorámica general de la situación y tendencias del mercado laboral en España.

Resumen de lo mas relevante expuesto en el Informe.

La economía española volvió a crecer y crear empleo en 2016. El PIB registró un incremento del 3,2%.

La Encuesta de Población Activa del INE en el cuarto trimestre de 2016 que  el empleo aumenta en 413.900, superando los dieciocho millones de ocupados, a la vez que el paro desciende en 541.700 personas, situándose el total de desempleados en 4.237.000. Sin embargo la población activa vuelve a reducirse por quinto año consecutivo en 128.700 personas.

El paro registrado después de cuatro años de descensos consecutivos se sitúa a finales de año en 3.702.974, casi cuatrocientos mil parados menos que hace un año.

El 43,82 % de los demandantes parados inscritos en los servicios públicos de empleo lleva más de un año solicitando empleo y los colectivos más afectados continúan siendo las mujeres y los mayores de 45 años.

En cuanto a las ocupaciones durante 2016 aumenta la contratación en todos los grandes grupos ocupacionales con la excepción de los Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero. El mayor incremento interanual se da en el grupo de Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores.

El grupo con mayor peso en la contratación, al igual que en años anteriores, es el de las Ocupaciones elementales, que supone más de un tercio del total. En este grupo se encuentran las ocupaciones: Peones agrícolas (excepto en huertas, invernaderos, viveros y jardines), Peones de las industrias manufactureras, Personal de limpieza de oficinas y hoteles, que agrupan el mayor número de contratos. En segundo lugar, el grupo de Trabajadores de los servicios de restauración, personal, protección y vendedores, con más de un cuarto del total de la contratación, donde se encuentra la ocupación que registró igual, que en años anteriores, el mayor volumen de contratos: Camareros asalariados.

Se estiman crecimientos en todos los sectores, especialmente en los servicios, lo que implica un avance hacia una terciarización. Aunque el turismo siga teniendo gran importancia, los expertos consideran necesaria una mayor diversificación de sus servicios y, a la vez, la necesidad de contar con un sector industrial más sólido y disponer de inversiones en infraestructuras e I+D+i para aumentar la competitividad.

Para mejorar la competitividad del sistema productivo los expertos consultados precisan que hay que asumir mayores esfuerzos en formación, tanto del empresariado como de los trabajadores, aumentar la inversión en  nuevas tecnologías y capital humano, mejorar las habilidades directivas y disminuir las restricciones normativas.

En opinión de los expertos las actividades económicas con mejores perspectivas son las siguientes:

– En agricultura y ganadería, las relacionadas con la agricultura ecológica, producción integrada, biotecnología y lucha biológica.

– En industria, la alimentación, sobre todo la producción de zumos, vegetales congelados, alimentos de IV y V gama, precocinados, así como conservas vegetales y de pescado e industria cárnica; fabricación de calzado; fabricación de productos metálicos, fabricación de maquinaria y equipo y reparación; automoción enfocada al vehículo híbrido y eléctrico; fabricación de máquinas-herramienta; construcción aeronáutica y fabricación de maquinaria eléctrica, agrícola e industrial en general. Este sector debe afrontar el reto de asumir la implantación de la industria 4.0 para ser competitiva y actualizada a las necesidades del mercado.

– La construcción muestra signos de cierta reactivación mayoritariamente en la rehabilitación de edificios y, en parte, en la obra pública.

– En los servicios, destaca el peso de la hostelería y el turismo y la recuperación del comercio minorista, que debe asumir ciertas innovaciones para ser competitivo, sobre todo tecnológicas (comercio electrónico, marketing on line, facturación electrónica…). También se prevé una buena situación para el comercio mayorista, el transporte y la logística; la educación; sanidad y servicios sociales; actividades deportivas y recreativas. Mención especial merecen las actividades de servicios avanzados a las empresas; por un lado en la faceta de las TIC, sobre todo en computación en nube, Big Data, internet de las cosas, ciberseguridad… y, por otro, en cuanto a los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería, así como de consultoría y asesoría empresarial.

En cuanto a las ocupaciones con mejores perspectivas de empleo, con carácter general destacan las de mayor cualificación que den respuesta a los retos tecnológicos y organizativos que cada vez son más requeridos por el sistema productivo. En este sentido, tienen mejor situación en la agricultura y la industria, los ingenieros agrónomos e industriales; los técnicos cualificados agrícolas y de industria alimentaria; los ajustadores, programadores y operadores de robots industriales, de máquinas herramienta, de control numérico; los mecánicos y ajustadores de maquinaria; los soldadores, chapistas y caldereros y, transversalmente, los técnicos en control de calidad.

En los servicios, las ocupaciones más destacadas son los camareros, cocineros y recepcionistas de hotel; agentes comerciales; técnicos de comercio exterior, jefes de sección y vendedores; técnicos en logística, jefes de tráfico; conductores de camión; profesores de enseñanza no reglada; enfermeros especializados, auxiliares de enfermería geriátrica, animadores comunitarios; analistas de sistemas, programadores informáticos, community managers, diseñadores gráficos; delineantes y dibujantes técnicos.

Por otra parte, se señala que existen carencias formativas importantes que dificultan la inserción laboral de muchos desempleados y, al mismo tiempo, provocan que muchas ofertas de empleo queden insatisfechas por falta de formación. Si bien estas necesidades formativas están relacionadas con competencias profesionales propias de cada área profesional y, en ciertos casos, de ocupaciones concretas, hay que destacar los aspectos relativos a la digitalización y TIC en general y, muy especialmente en relación con la industria 4.0: robótica, automatización, internet de las cosas, control numérico computerizado, gestión de Big Data… Así como en los avances en bío, nanotecnología y control de calidad.

En competencias transversales se detecta falta de formación en idiomas, emprendimiento y gestión empresarial, marketing y marketing digital, comercio electrónico, organización y logística, entre otras, que afectan a la gran mayoría de las actividades económicas.

Los expertos consideran que se debe potenciar la formación Dual, el aprendizaje permanente y la interacción entre el mundo educativo y el productivo para ajustar al máximo la oferta formativa a las necesidades reales del mercado de trabajo. LEE EL INFORME COMPLETO

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